DEL CALVARIO AL SEPULCRO VACÍO: UNA RELECTURA PASCUAL DE TITULUS, CLAVOS Y CORONA
La incorporación este año 2026 de varias Arma Christi al paso de la Sagrada Resurrección constituye la primera materialización del programa iconográfico –que se presentará en detalle más adelante– aprobado en diciembre por la Junta de Gobierno para este paso, tras su estudio por una comisión técnica. Desarrollando los criterios establecidos en 2016 («Ángeles del Misterio Pascual»), el discurso iconográfico, ahora coherente, destina la canastilla a exponer y comunicar el Misterio Pascual en su plenitud de Muerte y Resurrección, estructurado conforme a la secuencia del Credo Apostólico, y con mención expresa de su memorial, la Eucaristía.
Llegados al artículo del Credo «Al tercer día resucitó de entre los muertos», se constata que este se halla ya explícitamente representado en la imagen del Señor de la Sagrada Resurrección, por lo que no resulta necesario añadir un nuevo motivo visual que replique lo que el propio paso proclama; pero sí parece oportuno intensificar su densidad simbólica con la adición de varios elementos iconográficos que refuerzan el significado teológico de la escena narrada y enriquecen su lectura.
Así se justifica la incorporación, sobre el “monte” del paso y entre las flores, de tres atributos de la Pasión que, a lo largo de la historia del arte cristiano, han figurado con frecuencia junto al Sepulcro en el pasaje de la Deposición y, en menor medida, en el de la Resurrección: el titulus crucis, los clavos y la corona de espinas.
Al mantener estos testimonios de la Pasión en la escena de la Resurrección, quedan iluminados desde el Misterio Pascual y alcanzan su pleno significado: ya no son solo instrumentos de padecimiento y muerte, sino que son también símbolos de Redención y Vida.
- Si el titulus colocado sobre la Cruz funcionó como fórmula jurídica de acusación y condena, junto al sepulcro vacío se revela ahora, a la luz de la Resurrección, como profecía y confirmación: Cristo es verdaderamente Rey del Reino de Dios y manifiesta su soberanía venciendo a la muerte y al pecado. La inscripción penal escrita en varias lenguas para su pública comprensión se convierte en anuncio universal de Salvación.
El titulus crucis realizado para el paso por N. H. D. Carles Salafranca Porcar consiste en una tablilla de 33×16 cm, en madera de pino rústico, tallada y policromada mediante aguadas de acuarela y pigmentos. Las grafías hebrea (caligrafía ashurit), griega (mayúsculas epigráficas sin diacríticos) y latina (capitalis monumentalis) han sido ejecutadas en acrílico. Como acabado final, se ha aplicado un encerado natural transparente.
- Si los clavos fueron instrumentos de ejecución en el Madero, contemplados desde la Resurrección remiten ante todo a la huella que dejaron: las Llagas, visibles en el cuerpo del Resucitado y signo con el que se da a reconocer vivo ante sus discípulos. Los clavos recuerdan que las heridas de la Pasión no han desaparecido, sino que han sido glorificadas como testimonio del señorío de Cristo conquistado en la Cruz.
Los tres clavos que se dispondrán en el paso han sido adquiridos en anticuario; son de hierro forjado y miden 17 cm de longitud. Han sido ensamblados por Jesús Barco Ordóñez conforme a una de las composiciones devocionales tradicionales, que refiere al cristograma paleocristiano formado por Ias letras I (iota) y X (ji), iniciales de Ἰησοῦς Χριστός (Jesús Cristo, en griego). Los trabajos de acabado —modelado del ensamble, veladuras de integración y protección final— han sido realizados por Carles Salafranca.
- Si la corona fue impuesta como objeto de burla, sufrimiento y cruenta parodia de realeza, tras la Resurrección, junto al sepulcro vacío, manifiesta sus nuevos significados de corona triunfal y corona efectivamente regia: triunfal porque es galardón para el heroico divino Vencedor sobre la Muerte; y regia porque, por haberse humillado hasta someterse a la muerte de cruz, aquel a quien coronaron como escarnio ha sido exaltado por Dios como Señor de la nueva creación.
La corona de espinas que se estrena este año ha sido elaborada por N.H.D. Manuel Ballesteros Rodríguez con ramas de mimbre, a las que se han incorporado espinas de acacia de tres espinas (Gleditsia triacanthos), colocadas una a una hasta completar su volumen y alcanzar los 28 cm de diámetro, medida que se corresponde con el contorno real de la cabeza del Señor de la Sagrada Resurrección. Tanto su estructura lignaria como las espinas se presentan en su color natural, salvo ligeras veladuras puntuales; se aprecian asimismo distintas uniones mediante cuero, que simulan la sujeción que debió de tener originalmente.
Precisamos que estas tres Arma Christi aparecen aquí como elementos simbólicos, no porque su presencia estuviera históricamente asegurada junto al sepulcro la mañana de Pascua; con todo, atendiendo a la tradición, cabría la posibilidad de que estuvieran allí, dado que clavos y titulus —junto a otras reliquias, aunque no la corona— fueron hallados por Santa Elena en el año 326 en las proximidades del sepulcro de Jesús.
Se planea incluir en el futuro una reproducción del Santo Sudario de Oviedo, destinada a evocar visualmente el estado del Sepulcro la mañana de Pascua, según relata San Juan en su Evangelio (Jn 20,6‑7).


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RESTAURACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LA AURORA, DE LA CORONA DE SALIDA Y ESTRENO DE PAÑO EGIPCIO
El principal estreno es la restauración de la imagen de Nuestra Señora de la Aurora, que fue repuesta al culto en la tarde del pasado 4 de septiembre de 2025, tras un proceso de conservación y restauración que duró aproximadamente 4 meses y que fue llevado a cabo por el restaurador D. Pedro Manzano Beltrán.
A grandes rasgos, el tratamiento fue en gran medida estructural, al realizar labores en el soporte de la imagen con una consolidación integral llevada a cabo mediante la reintegración y consolidación de fisuras, la modificación de los sistemas de anclajes y el cambio del candelero por uno de nueva factura, realizado en madera de caoba. También se realizaron unos nuevos brazos articulados y se modificaron el sistema de fijación de la corona y el pollero.
En relación al tratamiento de la policromía se realizó una limpieza superficial y se fijaron y protegieron las zonas con riesgos de desprendimiento. También se trabajó sobre las alteraciones que presentaba la imagen por el uso de los alfileres a la hora de vestirla mediante una reintegración cromática del estucado y de la policromía, al igual que en zonas donde existían algunas lagunas como en el labio inferior de la imagen. Igualmente es destacable la recolocación de la pestaña del ojo izquierdo.
Por último, otro punto a destacar dentro del proceso fue la restitución de las manos originales de la Santísima Virgen. La policromía de las manos también se limpió y reintegró donde lo requerían y se les incorporaron un nuevo sistema de fijación a los antebrazos menos agresivo con el soporte y que garantiza y facilita la correcta manipulación de las mismas. Todo siempre en pro de la estabilidad, conservación y salvaguarda de la talla.
La restauración de la corona de salida es otro de los estrenos que por primera vez sale a la calle. La pieza presentaba algunas deficiencias como la pérdida del dorado o problemas en el puente de la misma que motivaron que el pasado Domingo de Resurrección no se ajustara adecuadamente a la imagen. Por ello, ha sido intervenida por el taller de orfebrería Bernet.
La restauración ha consistido en realizar unos nuevos soportes para las estrellas, las modificaciones en un imperial y el arreglo del puente para facilitar su sujeción a la Santísima Virgen y, finalmente, un chapado en oro.
Para la estación de penitencia, la imagen estrena la pieza con la que está formado el tocado. Se trata de un antiguo paño de estilo egipcio realizado en tul de algodón con hojilla de plata, adquirido en Antigüedades Rafael Villadiego. También, estrena 5 broches con forma de estrellas donados por un hermano.

VARA-RELICARIO Y ESTRENO Y RESTAURACIÓN DE VARAS
Otra de los estrenos del próximo Domingo de Resurrección será una vara-relicario para la Reliquia del Santo Sepulcro, donación de una familia de la Hermandad. La pieza está inspirada en la urna del Rey San Fernando de la Capilla Real de la S.M.P.I. Catedral de Sevilla y ha sido realizada por Orfebrería Bernet.
También se estrenan las varas de la presidencia del paso de palio y la restauración de las varas del Hermano Mayor, Teniente de Hermano Mayor y Promotor Sacramental. Todos estos trabajos también han sido realizados por Orfebrería Bernet.








